Mientras trabaja junto a una de las ruedas de una pieza de 155 milímetros, el soldado Juan Lucero resulta gravemente herido por esquirlas durante un ataque británico. Otros integrantes de la dotación también sufren lesiones. Pese a las bajas, la posición continúa funcionando y los compañeros organizan la evacuación de los heridos en medio de una situación táctica extremadamente compleja.